¿Es posible ganar con los ganadores?

¿Es posible ganar con los ganadores?

Este modelo económico está centrado en sectores que están por fuera de los grandes centros urbanos donde se concentra la mayoría de votantes

En la política siempre existen ganadores y perdedores. El enunciado aplica tanto a las elecciones como a las decisiones gubernamentales. Por más que lo intente, ningún gobernante podrá dejar felices a todos los ciudadanos con las medidas que adopte. De aquí se deduce que las democracias, cómo régimen político, tienen la capacidad de producir votantes insatisfechos en forma constante.

También hay actores que se benefician. Algunos lo hacen en forma permanente, otros en forma circunstancial. Lo cierto es que ningún gobierno democrático quiere perder elecciones. Por ello, intentará maximizar el número de votantes satisfechos o que perciban que las políticas implementadas los benefician.

Hace unos días, el presidente Javier Milei destacó el crecimiento económico del país durante su gestión, incluso, alcanzando valores históricos en algunos sectores. Las declaraciones del titular del Poder Ejecutivo pueden interpretarse desde dos perspectivas diferentes, que pueden expresarse en dos preguntas: ¿Quiénes son los beneficiarios de este crecimiento? Y, ¿Estos beneficiarios coinciden con la base electoral de la Libertad Avanza?

La primera pregunta tiene una respuesta relativamente fácil. Si se observan los datos de la economía, cuatro sectores destacan sobre el resto: minería, el agro, hidrocarburos y actores vinculados con la intermediación financiera. Tres de estos cuatros ganadores comparten dos características: la producción de commodities con bajo nivel de valor agregado; y la localización en áreas alejadas de los centros urbanos más populosos.

El éxito de estos sectores tiene una estrecha relación con una serie de medidas impulsadas por la administración Milei desde su inicio en 2023, como los cambios en la RIGI, las reducciones en los derechos de importación para maquinarias o incluso su eliminación para bienes de uso, la liberación de divisas para el pago de impuestos, y las modificaciones en las leyes que regulan la explotación minera y la producción de hidrocarburos, Las condiciones favorables pueden incrementarse en los próximos meses si el Senado aprueba el Súper RIGI y la Cámara de Diputados hace lo mismo con la denominada “Ley de Tierras”.

Al igual que la Luna, la economía argentina tiene dos caras. La industria, la construcción y el comercio son los sectores que podrían considerarse como los perdedores, más allá de cierta mejora en las últimas mediciones. Estos sectores, a diferencia de los analizados anteriormente, se caracterizan por una mayor empleabilidad. Este dato implica que cualquier variación negativa en su desempeño repercute sobre el incremento de los salarios y el aumento o reducción del desempleo.

Considerando estos elementos vayamos a la segunda pregunta planteada. ¿Los beneficiarios de la economía coinciden con la base electoral que le permitió a la Libertad Avanza ganar en 2023 y 2025 respectivamente? La primera tentativa de respuesta nos induce a pensar que no. La minería, los hidrocarburos, el agro y los intermediarios financieros no son la principal fuente de empleos en la Argentina. Por este motivo, su éxito no se traduce en forma directa en un incremento salarial ni en una mejora en la calidad de vida de los votantes. Sin embargo, cabe preguntarse ¿Qué esperaban esos votantes a la hora de elegir a la Libertad Avanza como alternativa política?

La economía argentina no estaba en su prime en el 2023. Tampoco lo estaba para las elecciones legislativas de 2025. Sin embargo, es posible pensar que los ciudadanos tuviesen cierta paciencia con el oficialismo y le hayan dado un voto de confianza para terminar de allanar el camino para la recuperación económica. Asimismo, los malos indicadores económicos es algo que trasciende la gestión de Alberto Fernández y, por tanto, es posible añadir al escenario general una pizca de enojo en la población que se tradujo en alternativa electoral con la presencia de un candidato disruptivo con un discurso “anti-casta”.

Asociado con los datos económicos está la cuestión del Estado. El discurso anti-política estuvo íntimamente conectado con propuestas de reducción del Estado, considerado como un reducto para la ganancia de los políticos y un obstáculo para la libertad y crecimiento económico de los ciudadanos.

Sumando esta perspectiva, los perdedores de la economía son ganadores en otro plano. El gobierno apunta a un crecimiento económico de los ganadores para que luego derrame hacia otros sectores. El problema detrás de este deseo es doble. Por un lado, está un modelo económico centrado, al menos inicialmente, en sectores económicos que están por fuera de los grandes centros urbanos. Estos centros, al mismo tiempo, son los que concentran la mayor cantidad de votos tanto a nivel nacional como provincial. En este sentido, la falta de beneficios económicos podría tener un impacto electoral negativo para el oficialismo. Tal situación conecta este punto con el siguiente: el factor tiempo.

El próximo año se celebrarán elecciones presidenciales en la Républica Argentina. Es posible que Milei salga airoso y consiga la reeleción. Esto puede deberse a múltiples factores: la ausencia de un candidato atractivo en la oposición, la aprobación de la gestión de La Libertad Avanza, o la creencia en que con un poco más de tiempo, la recuperación finalmente llegará. Este elemento psicológico está estrechamente vinculado a los ganadores y perdedores de la economía. La teoría del derrame económico sostenida por ciertos economistas requiere de paciencia y de plazos mas o menos extensos de tiempo. Un célebre economista del siglo XX señaló que en el largo plazo estaremos todos muertos, pero también un ex asesor de Clinton acuñó una frase que aún resuena: ¡Es la economía, estúpido!

Todo depende de la perspectiva que miren su ganancia o pérdida los votantes de La Libertad Avanza. En política, los ganadores económicos no siempre alcanzan para ganar elecciones. ¿Será esta vez diferente? ¿Se podrá ganar sólo con los ganadores? Es una cuestión de perspectiva.

De: Alejandro Gunsberg

 

Esto te puede interesar

Free Joomla templates by Ltheme