El presidente Donald Trump afirmó este viernes que Estados Unidos podría atacar “muy pronto” la montaña Pickaxe, un complejo fortificado cerca de Natanz donde Irán habría ocultado uranio altamente enriquecido. La advertencia llega tras una semana con 60 objetivos bombardeados en el estrecho de Ormuz.
“Podríamos atacar Pickaxe muy pronto”, dijo Trump a periodistas en la Casa Blanca. Según Washington, esa instalación subterránea funciona como refugio del inventario de uranio enriquecido de Irán y está ubicada a pocos kilómetros del centro de enriquecimiento de Natanz.
La amenaza se da en medio de una ofensiva en el Golfo. Solo esta semana, fuerzas estadounidenses atacaron alrededor de 60 blancos iraníes en torno al estrecho de Ormuz, incluyendo baterías antiaéreas, radares, sistemas para colocar minas y centros de comunicaciones.
El miércoles, Trump había advertido que podría ordenar nuevos ataques “en cualquier momento que deseemos”. El conflicto actual comenzó el 28 de febrero con bombardeos masivos de Estados Unidos e Israel contra Irán y ya dejó miles de muertos.
“No es la gran cosa”: la frase que minimiza la guerra y el ataque a una boda
Trump intentó bajarle el tono al enfrentamiento, aunque en otras ocasiones lo llamó guerra.
“Es un conflicto militar, pero es muy intermitente. Lo llamo un conflicto militar porque es pan comido para nosotros. No es la gran cosa”, sostuvo. “Ya saben, lanzamos ataques intermitentes. Es muy cierto que ahora mismo no estamos luchando. No hay enfrentamiento”.
La declaración contrasta con reportes sobre víctimas civiles. La noche del martes, un ataque estadounidense alcanzó una boda en el distrito de Sirik, en la provincia de Hormozgán, en el sur de Irán. Según medios estatales iraníes, murieron al menos cinco personas y más de 60 resultaron heridas.